Estudió guitarra con su padre, guitarrista y coleccionista de partituras, y más tarde con José Brocá. Abandona España para trasladarse a París en 1882 para ejercer la docencia en el Instituto Rudy y en la Académie Internationale de Musique (una serie de sus composiciones están dedicados a alumnos, sobre todo a alumnas). Durante esta época toca regularmente como solista. Seguidamente se traslada a Barcelona, dónde será profesor del Conservatorio del Liceo. Tras una nueva estancia en París, se instala definitivamente en Barcelona a partir de 1898, dónde muere en 1916.
Su obra contiene piezas de guitarra sola, a menudo adaptadas al estilo de la música de salón de moda en la época, con títulos como Le charme de la nuit, La danse des naïades,... También escribió un método para guitarra, así como dúos para guitarra y flauta, y alguna canción.
Es hijo de Antonio Lauro Ventura, quien era barbero y músico, nacido en Pizzo Calabri, Italia y de Armida Cutroneo, nacida en Marate un pueblo al sur de Italia, quien fue la inspiración para la pieza musical que lleva ese nombre: Armida.[1] Su padre falleció cuando el apenas cumplía 5 años. Los estudios musicales los realizó en Caracas a la edad de 9 años en la Academia de Música y Declamación (hoy Escuela Superior de Música "José Ángel Lamas")[2] , donde fue discípulo de Vicente Emilio Sojo, Juan Bautista Plaza, Savador Llamozas y Raúl Borges quien fue su maestro de guitarra entre 1930 y 1940. Debido a que carecía de recursos económicos con los cuales financiar sus estudios musicales, los tuvo que costear trabajando como guitarrista acompañante en los programas de la emisora de radio Broadcasting Caracas (actual Radio Caracas Radio). También fue integrante del grupo Orfeón Lamas, fundado por Vicente Emilio Sojo fundó en 1928 y la cual dirigio durante 9 años, donde algunas veces le tocaba interpretar el bajo. En 1935, fundo y fue parte de un conjunto musical llamado "Los Cantores del Trópico", en el que comenzó a destacar como compositor y arreglista, particularmente de piezas para guitarra. En 1940, al recibir su título de maestro compositor se dedica formalmente a la creación musical.
En 1947, compuso una de sus primeras obras de importancia, el poema sinfónico con solistas y coro Cantaclaro, inspirado en la obra homónima de Rómulo Gallegos. A raíz del golpe de Estado del 24 de noviembre de 1948 durante la dictadura de Marcos Pérez Jiménez, fue encarcelado y exiliado por sus vinculación con algunos dirigentes del partido Acción Democrática, permaneciendo 10 años (1948-1958). Durante este tiempo compuso excelentes y recordadas obras musicales.[2] Lauro es considerado como uno de los principales maestros latinoamericanos de la guitarra, contribuyendo además a ampliar de manera definitiva el repertorio universal de ese instrumento. Director de la Orquesta Sinfónica Venezuela, así como del trío Raúl Borges, compuso numerosas piezas para guitarra entre las cuales cabe destacar el vals Natalia, de fama internacional. Sus primeras obras se concentraron en la guitarra especialmente en los valses venezolanos a los cuales les aplicó una forma diferente de tocarlos, normalmente de 3/4 los interpretaba en 6/8, llegando a considerarsele el "Strauss de la guitarra".
Él mismo se distinguió como un excelente guitarrista, pero su popularidad y brillo universal aumentó, sin duda, por la incorporación de obras suyas en los programas de tres grandes maestros del instrumento: el español Andrés Segovia, el australiano-británico John Williams y el venezolano Alirio Díaz, quien fue gran amigo de Lauro y quien fue, en 1980, el solista de la primera grabación en estudio de su Concierto para guitarra y orquesta con la Orquesta Sinfónica Venezuela.
La mayoría de su obras que son valses llevan nombre de mujeres. Sus piezas han recorrido el mundo, gracias a la ejecución que de las mismas hiciera el brillante guitarrista, Alirio Díaz.
Es considerado el más destacado guitarrista venezolano, su fama se extiende merecidamente más allá de las fronteras nacionales. No en balde, recibió los calificativos, por parte del compositor y crítico inglés, John Williams, de El Maestro o El Strauss de la Guitarra.
Brouwer nació en La Habana, donde comenzó a tocar la guitarra a la edad de 13 años atraído por el sonido flamenco y motivado por su padre, que era doctor y guitarrista aficionado. Su primer maestro real fue Isaac Nicola quien fue alumno de Emilio Pujol, y a su vez este fue alumno de Francisco Tárrega. Dio su primer recital a la edad de 17 años; aunque para este tiempo sus composiciones ya empezaron a llamar la atención. Preludio (1956) y Fuga (1959), ambas con influencia de Bartok y de Stravinsky, son muestra de su temprana comprensión de música no propia de la guitarra. Viaja a Estados Unidos para estudiar música en la universidad de Hartford y posteriormente en la Juilliard School, donde Stefan Wolpe le enseña composición.
Temprano en su carrera, Brouwer compuso sus Estudios simples 1-20 para ampliar los requerimientos técnicos de la ejecución en la guitarra. Con estos estudios Brouwer produjo sin duda una obra mayor en el desarrollo de la técnica en la guitarra, haciéndolos no solo técnicamente demandantes sino también altamente musicales.
Las primeras obras de Brouwer representan su contexto cubano y muestran la influencia de la música afrocubana y su estilo rítmico. Un buen ejemplo de este periodo es el Elogio de la Danza. Aunque es para guitarra sola, su segundo movimiento es un tributo a los Ballets Rusos (clara conexión con Stravinsky) siendo además este coreografiado. Le siguieron trabajos como su Sonograma 1 donde se refleja el uso de la incertidumbre, Canticum (1968), cuya primera parte representa el proceso por el cual un insecto adulto emerge del capullo e incidentalmente, incorpora un inusual cambio de afinación en la sexta cuerda a mi Bemol La espiral eterna (1971), Concierto para guitarra no. 1, Parábola (1973), y Tarantos (1974). Este periodo incorpora el uso del serialismo, el dodecafonismo y los modos seriales abiertos que en la época se consideraban avante garde y que en parte son inspiración de compositores que escuchaba con predilección como Luigi Nono y Iannis Xenakis.
Su último periodo es prácticamente en su totalidad minimalista, nunca yendo tan lejos como Steve Reich, pero una exploración de este estilo resulta evidente. Brouwer lo describe como el desarrollo de un sistema modular. El Decamerón Negro (1981) probablemente el primero en este estilo la Sonata (1990), Paisaje cubano con campanas (1986) y Hika (1996) en memoria del compositor japonés Tōru Takemitsu es la más reciente.
Así como composiciones originales para guitarra, Brouwer es un ávido arreglista de otros compositores como Elite Syncopations y The Entertainer de Scott Joplin, o Fool on the Hill de The Beatles (Lennon/McCartney) entre muchas otras que ha arreglado para guitarra sola.
Es además fundador del Grupo de Experimentación Sonora del Instituto Cubano de Arte e Industria Cinematrográfica ICAIC. En 2009 mereció el Premio Nacional de Cine 2009 por su fecunda vinculación con la cinematografía de la isla, que enriqueció con partituras memorables, y en 2010 se hizo acreedor del Premio Tomás Luis de Victoria.
Un Día de Noviembre es una pequeña pieza que compone en 1968 con una clara influencia de la música romántica que caracterizaba a Tárrega.
Un accidente marcó su infancia cuando, al parecer, cayó a una acequia en un descuido de la muchacha que le cuidaba, y quedó su vista dañada. Su padre, con el temor de que quedara ciego, se trasladó a Castellón para que asistiera a clases de música y pudiera ganarse la vida como músico.
Durante el invierno de 1880, sustituyó a su amigo y guitarrista Luis de Soria en un concierto en Novelda (Alicante), ciudad donde conoció a su futura esposa, María Rizo.
En 1881, después de un concierto en Lyon, llegó a París, donde conoció a los personajes más importantes de la época. Actuó en varios teatros, y fue invitado a tocar para la reina Isabel II de España. Tras tocar en Londres, volvió a Novelda para contraer matrimonio con su prometida María Rizo.
Realizó frecuentes giras: Perpiñán (Francia), Cádiz (España), Niza (Francia), Mallorca (España), París, Valencia, y más. En Valencia conoció a Conxa Martínez, rica viuda que lo tomó bajo su protección artística, y le ofreció a él y a su familia una casa en Barcelona. Allí es donde compuso la mayor parte de sus más famosas obras.
De vuelta de un viaje a Granada escribió el trémolo Recuerdos de la Alhambra, y en Argelia le llegó la inspiración para componer Danza mora. Allí conoció a Camille Saint-Saëns y más tarde, en Sevilla, escribió la mayor parte de sus Estudios. A su querido amigo y compositor Tomás Bretón le dedicó el hermoso Capricho árabe.
Se instaló en 1885 en Barcelona, y allí murió el 15 de diciembre de 1909.
Aparte de sus obras originales para guitarra, que incluyen Recuerdos de la Alhambra, el Capricho árabe y la Danza mora, arregló piezas de otros autores para este instrumento, como algunas de Ludwig van Beethoven, Frédéric Chopin, Felix Mendelssohn y la famosa Serenata Española del catalán Joaquim Malats.
Como otros de sus contemporáneos españoles, su amigo Isaac Albéniz, por ejemplo, Tárrega tuvo interés en combinar la tendencia romántica que prevalecía en la música clásica con los elementos populares españoles. El conocido guitarrista contemporáneo Angelo Gilardino escribió que los 9 preludios de Tárrega son "... el más profundo pensamiento musical de Tárrega de forma concentrada".
Se considera el creador de los fundamentos de la técnica de la guitarra clásica del siglo XX y del interés creciente por la guitarra como instrumento de recital.
La música más interpretada y oída en el mundo es la que ahora se conoce con el nombre Melodía Nokia (Nokia Tune) porque es el tono de llamada predeterminado que reproducen más de 850 millones de teléfonos móviles de esa marca comercial, entresacada de una pieza suya llamada Gran vals (compases 14 al 16). Esta melodía se ha convertido, por esa razón, en una de las más escuchadas en todo el mundo.[1] También es digno de mencionar que varios artistas de la actualidad han realizado versiones de piezas suyas: Mike Oldfield incluyó su versión particular y orquestal de Recuerdos de la Alhambra en la banda sonora de la película Los gritos del silencio (The Killing Fields, 1984): se trata del tema Étude.
Fue el hijo del también músico y laudista Johann Jacob Weiss. Hasta hace poco se creía que había nacido en 1686, pero recientes investigaciones indican que el año de su nacimiento fue 1687. A los 7 años actuó ante el Emperador del Sacro Imperio Romano GermánicoLeopoldo I de Habsburgo. En 1706 estaba al servicio del Conde Karl III Philip del Palatinado, que por aquel entonces residía en Breslau.
El 23 de agosto de 1718 fue nombrado músico de cámara del Príncipe Elector de Sajonia Augusto. Allí permaneció gozando de una buena situación económica y profesional hasta su muerte.
Este puesto le dio la oportunidad de contactar con algunos de los mejores músicos de la época, entre ellos Juan Sebastián Bach, con quien interpretó obras de forma conjunta y llegó a gozar de gran amistad.
También le obligaba a frecuentes viajes, como el que realizó entre finales de 1718 y principos de 1719 junto con otros doce músicos de la corte a Viena con motivo de la boda del Elector de Sajonia.
Fue uno de los más importantes y prolíficos compositores para laúd de la historia de la música, y destacó también por su técnica de interpretación. Escribió unas 600 piezas para laúd, la mayoría de ellas sonatas (no confundir con la forma sonata del periodo clásico), así como música de cámara y conciertos de los que sólo conocemos hoy las partes solistas.
Parece ser que mostró poco interés en publicar sus obras. Al igual que otros virtuosos, como Paganini, las utilizaba probablemente para un uso personal exclusivo.
Giuliani compuso 150 obras para guitarra, destacando los conciertos para guitarra y orquesta, opus 30, 36 y 70; las Rossinianas, opus 119-124 y varias sonatas para violín y guitarra
Nacido en Fuenlabrada (Madrid) el 8 de abril de 1784 y muerto el 29 de diciembre de 1849, es uno de los guitarristas españoles más célebres del siglo XIX. Inició sus estudios musicales con Fray Miguel García, conocido como Padre Basilio, y más tarde con Manuel García, el famoso tenor español. Influenciado por el italiano Federico Moretti, y junto con Fernando Sor, adoptó la notación convencional para guitarra, prescindiendo de la notación por tablatura, imperante en España en esa época.
La invasión de Napoleón, y lo que esto conllevó, no hizo sino ralentizar su aprendizaje. Después de un periodo de retiro que dedicó al estudio y perfeccionamiento de su técnica, se marchó a París en 1825, y atrajo la atención de músicos relevantes de la época (Rossini, Paganini, Vincenzo Bellini, Fernando Sor, Fossa, …) por su virtuosismo, y alcanzó un gran éxito con sus recitales. Con Sor hizo amistad, colaboró estrechamente e incluso vivió durante un tiempo. De hecho éste le dedicó un dueto (Op.41, Les Deux Amis, los dos amigos, una parte está marcada "Sor" y la otra "Aguado"). En 1838 regresó a Madrid, donde dedicó su vida a la enseñanza hasta que murió el 29 de diciembre de 1849.
Fue un profundo estudioso, dedicando muchos años al estudio de la guitarra, tanto en el aspecto musical como en el estructural. En el primero de los aspectos destaca por ser un estudioso de la digitación. Además, gracias a este estudio, desarrolló su método de enseñanza titulado “Escuela de Guitarra”, publicado en Madrid en 1825. Este método es considerado como el antecesor de los métodos publicados en el siglo XX. También se le conoce por la invención del tripedisono. De hecho, Aguado es considerado uno de los profesores más innovadores del siglo XIX. Del segundo de los aspectos cabe destacar que los seis agujeros presentes en el puente de la guitarra fueron ideados por él en 1824. Le son dedicados una escuela de música y un instituto de educación secundaria en la villa de Fuenlabrada.